martes, 25 de agosto de 2009
jueves, 20 de agosto de 2009
Roger Waters contra el muro en Cisjordania

martes, 18 de agosto de 2009
FIAMBRE, SANTITOS MUERTOS....




El Fiambre es un plato tradicional de Guatemala que se come el 1 de Noviembre día en el que, como en muchos países católicos, se celebra el Día de Todos los Santos. Es como una ensalada que puede llegar a tener más de 50 ingredientes y aunque no exista una única receta para el fiambre podemos clasificar su contenido en cuatro grupos: carnes, embutidos, verduras y quesos.
WIKIPEDIA
Las comidas de tiempos de difuntos tienen mucha significacion en todas las culturas, porque simbolizan la convivencia entre los seres vivientes y los seres del mas alla. En Mesoamerica las comidas de difuntos ya eran sobresalientes en la epoca prehispanica, durante la conmemoracion de los dias de comunicacion con los ancestros y los antepasados en el calendario maya del Tzolkin, que se ubicaba en el mes de julio, cuando se celebraba la fiesta del año nuevo o Watzakib Batz.

Por su parte, los españoles que conquistaron el territorio conmemoraban estas fiestas el 1 y 2 de noviembre, establecidas por la Iglesia hacia el siglo IV. En esas fechas se preparaban comidas especiales, sobre todo frias y con fuerte herencia de la cultura arabe. Con el proceso de mestizaje e hibridacion de elementos culturales, la poblacion guatemalteca de finales del siglo XVI creo un plato frio especial, para ser ingerido durante las celebraciones mortuorias anuales: el fiambre.
Despues de la consolidacion de los elementos claves de la cultura guatemalteca, a mediados del siglo XVII y el fiambre quedo arraigado en toda Guatemala como comida del

dia de difuntos. Se mencionaba ya en recetarios de principios del Siglo XVII y el fraile Tomas Gage se refiere al mismo cuando viajo por Guatemala, entre 1625, 1638. En particular, el fiambre se afianzo como “comida de muerto” en el siglo XIX.
Por su barrolquismo y procesos tan elaborados de coccion, expresa la cosmovision y la manera de ver el mundo del guatemalteco, tanto mestizo como mayanse. En esa comida puede establecerse toda la identidad del guatemalteco: el uso de las verduras y su aderezado es herencia evidente del mundo prehispanico; el empleo de sistintos tipos de carnes y embutidos, de ascendencia española, y el uso de quesos, alcaparras, aceitunas y otras especias, de autentica herencia arabe. No obstante su origen, la creatividad de las anonimas cocineras guatemaltecas le han dado su connotacion especial y nacional.
www.guatemalabella.com/tradiciones-de-guatemala-historia-del-fiambre
En mi caso como buen gloton, me encanta la peripecia del armar un buen plato, como diseñador, me gusta que se vea bien y por supuesto que tenga intensidad. Un collage de sabores y olores es importante, aunque la tradición sea

Aunque en nuestros tiempos, con la inflación y con sueldos tan bajos es difícil hacer un buen fiambre, a mi no me importa invertir plata en la adquisición de sus ingredientes, ya que me trae armonia y convivencia con mi familia.
Increible como las costumbres y el paladar van cambiando con el transcurir del tiempo, yo era una persona bastante melindrosa en cuestion de comida y sabores. Aunque nunca pase hambres ni pobreza (gracias a Dios) con el tiempo me di cuenta que por melindroso me perdi de platos increíbles, por supuesto nunca es tarde para saborear la extensa gama de platillos que este mundo nos brinda, en este caso el fiambre…
ANGEL CASTELLANOS
domingo, 16 de agosto de 2009
Coleccionistas Obsesivos, ¡el cielo es el límite!

Diario Clarín, Buenos Aires
12 de agosto de 2009
Coleccionistas Obsesivos, ¡el cielo es el límite!
Alfredo Rosso
un disco nunca fue un objeto que llegaba a tus manos simplemente como resultado de una transacción comercial: siempre es un talismán mágico, un pasaporte al aura de otras personas que le aportan color a tu vida, una ventana abierta a su mundo, que en cierta manera es también el tuyo, visto desde otra óptica. Y como esos cuentos que nos contaban de chicos antes de dormir, o como esas series de superhéroes de las que no queríamos perder ningún capítulo, lo mismo nos sucedió con los artistas que admiramos. Después de “Por Favor Yo” (con mala traducción y todo…) quisimos tener “Con Los Beatles” y “Yeah Yeah Yeah – Anochecer de un Día Agitado” y “Beatles For Sale” y “¡Socorro!” y “Rubber Soul” y así hasta “Let It Be”. Y eso que se daba con los Beatles a otros les pasó con Led Zeppelin, con Los Piojos, con Pink Floyd, con los Redonditos… La cuestión que está detrás de cada compra compulsiva no es meramente el completismo, sino la curiosidad, la capacidad de asombro que quiere seguir ensanchándose: ¿Qué nuevas historias tienen para mí? ¿Qué nuevos comentarios sobre la vida de gente como yo, sobre el mundo en el que vivo, sobre las cosas que me gustaría cambiar, sobre las cosas que me gustaría que sigan siendo así? ¿Qué nuevos sonidos y éxtasis invictos me depararán?
Pero esa, claro está, es la parte más obvia del coleccionismo: querer tener todos los discos de un artista determinado, que es como querer tener todas las novelas de determinado autor o ver todas las películas de determinado director. La siguiente fase es pregutarnos ¿cuándo se pasa a ser un coleccionista sin remedio? Bueno, algunas pistas: cuando uno decide comprar ese single cuyo lado A está en el álbum que ya tenemos, ¡pero tiene un lado B inédito!. O tiene funda ilustrada. O tiene un comentario especial y único. O todas esas cosas a la vez. O cuando uno comprueba que, de un mismo tema, hay versiones diferentes en el single que en el long-play. O en ediciones distintas del mismo long-play. Por supuesto, tenemos que tenerlos TODOS. Ya podemos ir a anotarnos a “Coleccionistas Anónimos.”`
Y ya en un grado de enfermedad avanzada de coleccionismo, está el caso de querer tener el mismo disco, ya no sólo en diferentes ediciones de un mismo país, sino en ediciones de varios países del mundo. Algunos coleccionan sólo los que tienen alguna leve diferencia: un sello distinto, un color algo más opaco o brillante en la portada o directamente una foto diferente del artista. Otros ya no les importa si es exactamente igual la edición del Album Blanco de Los Beatles de Italia que la de Portugal o la de Ingalterra. ¡Ellos quieren las tres! Y la de la India también…
Algo fascinante del coleccionismo musical es que cada formato que ha ido apareciendo a través del tiempo tiene sus propios atractivos para el coleccionista: la era del vinilo proporcionó miles de motivos, porque por un lado tuvimos los discos de pasta o como se dice en España, de pizarra, de 78 rpm; luego los mini-álbumes de 10” que traían por lo general cuatro temas por lado; después los long-plays de 12”, los singles de 45 rpm, los EPs, Extended Plays, que en la Argentina se conocieron siempre como “dobles”, generalmente con portadas ilustradas y luego -ya en la última edad de oro del vinilo, la del punk y la música Disco- los singles de 12” pulgadas con mixes diferentes o versiones extendidas de hits masivos.
Estamos de acuerdo en que el Compact Disc es mucho menos glamoroso a la hora del coleccionismo y sin embargo, la llegada del CD trajo aparejado un nuevo sistema de valores para los coleccionistas porque, para empezar, como ofrecía una duración que era más del doble de la del disco de vinilo, uno de los argum
entos que nacieron junto con el CD fue el de los bonus tracks, que venían a complementar el álbum original. Así, álbumes que durante décadas tuvieron la misma cantidad de canciones se vieron aumentados con versiones alternativas de esos mismos temas, versiones en vivo, lados B de simples o canciones de EPs que nunca habían salido en forma de álbumes y demás delicias que hicieron que comprásemos otra vez (¡y hasta varias veces más!) una obra que –esencialmente- ya teníamos. Es más, la llegada del CD, su menor tamaño y practicidad, originó el concepto de The Box, o sea, la caja de varios Compact Discs que ha sido utilizada para realizar antologías de un artista, en ocasiones con multitud de temas inéditos, y en la mayoría de los casos con lujosos libretos explicativos con más y más y más datos para acumular en el CPU cerebral del coleccionista que se precie.Obsesivos, monopolizadores de charlas, enciclopédicos, retentivos anales, los coleccionistas musicales coleccionan también –esto sin proponérselo- los más variados epítetos de parte de los que, claro, no han sido picados por este particular bichito. Pero, en última instancia, la vida es demasiado corta y abundante en Waterloos cotidianos como para negarse placeres que, aunque enflaquezcan la cuenta bancaria, estimulan el placer de estar vivos. Eso sí, no me pregunten cómo se coleccionan MP3…
ARREGLO FLORAL

El arte de arreglar flores es otra de las tantas expresiones decorativas es una habilidad que no solo artistas la poseen. El secreto está en la habilidad de combinar texturas y tener 'ojo" para elegirlos colores.
Cualquier recipiente desde un jarrón de cristal o porcelana hasta una lata vacía de Coca-Cola sirve para crear distintos arreglos de flores.
Si eres del gusto minimalista con tres lirios puestos en distintas alturas y unas cuantas hojas podrás crear una magnífica composición.Si eres de gusto clásico y formal te recomendamos usar las rosas.
Las rosas combinadas con un follaje llamado espárrago y liliums amarillos le da un toque romántico a cualquier rincón de tu casa .
Para crear este arreglo necesitas un jarrón de cerámica o porcelana en algún de cerámica o porcelana en algún color suave, unas tijeras, flores como rosas, claveles, fresías y liliums en colores amarillos y rosado.
Follaje recomendamos el espárrago y un pedazo de malla tipo nido de gallina. Pasos a seguir
1. Haz una bola con el nido de gallina y métela dentro del jarrón dejando la mitad sobre saliente, verifica que la malla esté firmemente colocada en su lugar.
2. Empezando por el centro empieza a intercalar las diferentes flores dentro de cada hueco de la malla

3. Las flores deben de tener distintas alturas, sin tener mucha diferencia entre una altura y la otra , las mas altas deben ser las que estén al medio las mas bajas pegadas al florero
4. Cuando ya hayas terminado de colocar las flores pon el follaje en los huecos que hayan quedado vacíos
Este arreglo es para las que tienen un espíritu más informal. Para este arreglo necesitas: una lata vacía en color rojo o verde de galletas que sea alto y derecho. Espuma floral (oasis) previamente remojada en agua tijeras claveles rojos y un follaje de eucalipto o alguna flor miniatura.
1. Corta el oasis casi a la misma altura del tamaño del recipiente.
2. En este caso debes empezar por poner primero el follaje. Esto es lo que le va a dar el volumen y la informalidad al arreglo.
3. Una vez que hayas terminado con el follaje completa el arreglo poniendo los claveles rojos de manera uniforme
Consejos útiles para disfrutar más tiempo sus flores.
1. Cuando compre flores, asegúrese que estén lo suficientemente maduras pero no pasadas; los pétalos deben estar coloridos con su bordes en buen estado. Si no está en su punto: o no abre, o lo hace sin color; o dura poco.
2. Una vez en casa, colocar las flores en agua limpia para que la absorban.
3. Luego de unos momentos, colocar las flores en un florero bien limpio.
4. Para lograr una mejor conservación puede incorporar preservante para flores cortadas, cuidando la dosificación aplicada (por ejemplo, dos gotas de lavandina por cada litro de agua).
5. Antes de colocar las flores en el florero, recortar oblicuamente uno 3 cm. de los tallos con un cuchillo afilado.
6. Los tallos no deben desagajarse ni aplastarse, ni siquiera cuando son duros. Tampoco debe rasparse la corteza.
7. Para no acelerar la contaminación del agua no deben sumergirse las hojas en el agua del florero.
8. Si utiliza preservantes, procure añadir gradualmente agua limpia al florero a medida que se vaya consumiendo. Si sólo hay agua, cámbiela en su totalidad cada dos días.
9. Por la noche coloque las flores en el ambiente más fresco de la casa, o baje la temperatura del ambiente.

10. Las flores cortadas no soportan bien la luz directa del sol ni las corrientes de aire. Jamás ponga frutas cerca de las flores porque el etileno que la fruta produce acorta considerablemente la duración de vida de las flores. Para finalizar; un sitio encima de la calefacción tampoco es el más adecuado.
sábado, 15 de agosto de 2009
El estilo KITSCH

Aunque su etimología es incierta, está ampliamente difundido que la palabra se originó en los mercados de arte de Múnich entre los años 1860 y 1870. El término era usado para describir los dibujos y bocetos baratos o fácilmente comercializables.
Otra palabra alemana kitsch está asociada al verbo kitschen, que significaba ‘barrer mugre de la calle’. El kitsch apelaba a un gusto vulgar de la nueva y adinerada burguesía de Múnich que pensaba, como muchos nuevos ricos, que podían alcanzar el status que envidiaban a la clase tradicional de las élites culturales copiando las características más evidentes de sus hábitos culturales.
Lo kitsch empezó a ser definido como un objeto estético empobrecido con mala manufactura, significando más la identificación del consumidor con un nuevo status social y menos con una respuesta estética genuina. Lo kitsch era considerado estéticamente empobrecido y moralmente dudoso. El sacrificio de una vida estética convertida en pantomima, usualmente, aunque no siempre, con el interés de señalar un status social.
Tal vez un ejemplo clásico de ello es la arquitectura y el arte decorativo desarrollado en el área de Los Ángeles en California durante las décadas 10 al 30 del siglo XX, cuando la zona vivió un gran desarrollo económico debido a la agricultura y el éxito de la industria cinematográfica de Hollywood, lo que creó una generación de gente emigrada de Europa recién adinerada que intentaron recrear el estilo de los nobles europeos. Esto dio pie a la creación de mansiones en las que se mezclaban caóticamente estilos como el barroco, florentino, gótico y el rústico usado en las misiones de la misma California. Este estilo fue llamado Californiano; en la decoración se crearon piezas estrambóticas, como chimeneas de más de tres metros de altura, falsos escudos nobiliarios, tapetes de oso, espejos gigantescos con marcos de falsa madera tallada estofada realizados en plástico o cuadros idílicos de falsos antepasados que decoraban sus paredes. Se llegó al exceso de comprar antiguos castillos europeos que eran trasladados piedra por piedra a los Estados Unidos o bien comprar títulos nobiliarios en subasta.
El uso del término [editar]
Lo kitsch es una imitación estilística de formas de un pasado histórico prestigioso o de formas y productos característicos de la alta cultura moderna, ya socialmente aceptados y estéticamente consumidos.
La palabra se popularizó en los años 1930 por los teóricos Clement Greenberg, Hermann Broch, y Theodor Adorno, que intentaban definir lo avant-garde y el kitsch como opuestos. En aquella época, el mundo del arte percibía la popularidad del kitsch como un peligro para la cultura. Los argumentos de los tres teóricos confiaban en una definición implícita del kitsch como una falsa consciencia, un término marxista que significa una actitud mental presente dentro de las estructuras del capitalismo, que está equivocada en cuanto a sus propios deseos y necesidades. Los marxistas suponen que entonces existe una separación entre la situación verdadera y su fenomenología.Adorno percibía esto en términos de lo que él llamaba la industria cultural, donde el arte es controlado y planeado por las necesidades del mercado y es dado a un pueblo pasivo que lo acepta. Lo que es comercializado es un arte que no cambia y que es formalmente incoherente, pero que sirve para dar a la audiencia ocio y algo que mirar. El arte - para Ad
orno - debe ser subjetivo, cambiante y orientado contra la opresiva estructura del poder. Él clamaba que el kitsch es parodia de la catarsis, y también parodia de la conciencia estética.















